Guerra del golfo Pérsico
Guerra del golfo Pérsico
El 2 de agosto de 1990, el ejército de Irak irrumpía en
territorio de Kuwait y se anexionaba el pequeño emirato situado en el golfo
Pérsico. Aquella invasión ocasionó una contundente respuesta internacional y el
Consejo de Seguridad de la ONU condenó la invasión. Tras aprobarse una serie de
sanciones, Estados Unidos comenzó a enviar tropas a Arabia Saudí, liderando una
poderosa coalición con la finalidad de liberar Kuwait y de hacer respetar el
derecho internacional.
Tras una campaña de bombardeos aéreos sobre Irak y una
rápida intervención terrestre, el régimen iraquí se rindió y aceptó retirarse
de Kuwait.
Origen de la Guerra del Golfo
Tras una larga guerra de desgaste con Irán, la economía de
Irak se hallaba en una situación dramática. Hacia 1990, el país registraba una
deuda externa que superaba los 70.000 millones de dólares. Así, Irak intentaba
aumentar sus cifras de producción petrolífera, todo ello para poder hacer
frente a la cuantiosa deuda externa que mantenía.
Por otra parte, las tensiones políticas con Kuwait cada vez
eran mayores. Así, Irak argumentaba que los kuwaitíes habían usurpado petróleo
de sus campos petrolíferos de Rumaila.
También en relación con el crudo, el régimen que presidía
Saddam Hussein, afirmaba que Kuwait no estaba respetando los acuerdos de
extracción petrolíferos de la OPEP. En este sentido, Irak sostenía que Kuwait
estaba extrayendo más petróleo de lo pactado. Así pues, el incremento de la
producción petrolífera por parte de Kuwait, estaba haciendo bajar los precios
del petróleo y perjudicando claramente a Irak. Y es que, el 95% de las
exportaciones de Irak se debían el petróleo.
Irak también exigía que Kuwait le condonase los préstamos
que le había concedido, pues habían combatido a los iraníes en nombre de todos
los árabes. Igualmente, Irak reclamaba la isla de Bubiyán, próxima a la
localidad portuaria de Um Qasr. De este modo, Irak tendría una mejor salida al
mar.
Irak y Kuwait entablaron conversaciones, pero la diplomacia
fracasó y, finalmente, Saddam Hussein decidió invadir Kuwait.
La invasión de Kuwait y sus consecuencias
El 2 de agosto de 1990 infantería y vehículos de combate
iraquíes cruzaban la frontera e invadían el pequeño emirato de Kuwait.
Rápidamente, las fuerzas iraquíes se hicieron con el control del país y el emir
Yaber Al-Sabah huyó de Kuwait.
La invasión iraquí de Kuwait recibió una contundente condena
a nivel internacional. Ante una violación flagrante del derecho internacional,
se impusieron sanciones económicas a Irak, que no mucho después se verían
reforzadas por un embargo. En respuesta a la agresión de Irak se fraguó una
coalición de 34 países encabezada por Estados Unidos.
Por su parte, Arabia Saudí puso a disposición su territorio
como punto de partida para una eventual invasión de Irak. Mientras tanto,
Estados Unidos y Reino Unido desplazaban tropas a la región, preparándose para
entablar combate con el ejército iraquí.
A priori, luchar contra las fuerzas iraquíes se presentaba
como un importante desafío militar. La Operación Escudo del Desierto implicaba
desplegar cientos de miles de hombres para derrotar al ejército iraquí,
considerado la cuarta fuerza de combate más numerosa del mundo. Precisamente,
con este despliegue se buscaba proteger a Arabia Saudí de posibles ataques
iraquíes.
A pesar de tener en contra a una gran coalición, Irak trató
de abrir fisuras bombardeando Israel con misiles SCUD. Si Israel entraba en la
guerra, varios países árabes podían abandonar la coalición. Sin embargo, Israel
se contuvo a cambio de que Estados Unidos destruyese las plataformas de misiles
iraquíes. Además de bombardear las plataformas de misiles iraquíes, Estados
Unidos instaló plataformas de misiles antimisiles Patriot para destruir los
SCUD iraquíes.
La Operación Tormenta del Desierto
El 16 de enero de 1991 comenzó la ofensiva de la coalición,
denominada Operación Tormenta del Desierto. La fuerza multinacional emprendió
bombardeos desde el aire y desde el mar, destruyendo objetivos militares,
infraestructuras e industrias. De aquel entonces, en la retina de muchos
estadounidenses permanecen las imágenes de la CNN, retransmitiendo la guerra en
directo.
Posteriormente, el 24 de febrero de 1991, tuvo lugar la
intervención terrestre. La ofensiva de la coalición resultó arrolladora para
las tropas iraquíes, que se rindieron masivamente. Kuwait fue reconquistado y,
tras unos cuatro días de combates en tierra, Irak se rindió y acató las
condiciones de la ONU, lo que implicaba respetar la soberanía de Kuwait.
Consecuencias de la Guerra del Golfo
Con su victoria en la Guerra del Golfo, Estados Unidos
incrementaba su presencia en Oriente Medio, especialmente en Arabia Saudí. Irak
se comprometía a desmantelar su arsenal y a respetar la integridad territorial
de Kuwait.
A pesar de todo, Estados Unidos continuó manteniendo un
prolongado embargo a Irak. Este embargo supuso duras privaciones para los
iraquíes, escaseando las medicinas y causando la desnutrición entre los niños.
Sin embargo, en los años siguientes, Irak, en el punto de
mira de los Estados Unidos, no se libraría de sufrir nuevos ataques aéreos.
Otra desastrosa consecuencia para el medio ambiente fue el
sabotaje de los pozos petrolíferos. Cuando el petróleo no ardía provocando
enormes columnas de humo negro, quedaba estancado sobre el terreno,
contaminando la superficie del desierto.
Aspectos económicos
La guerra del Golfo fue un acontecimiento desastroso en lo
económico para los países del Tercer Mundo. El incremento de los precios del
petróleo provocó que países como Bangladesh, Filipinas y Pakistán tuvieran que
pagar 5.000 millones de dólares más que en 1989 por adquirir petróleo.
Si hay un país que sufrió con especial rigor las
consecuencias económicas de la guerra del Golfo fue Jordania. En este sentido,
los jordanos mostraban una fuerte dependencia del petróleo iraquí, vio cómo su
industria tan solo funcionaba al 10% de su capacidad total. A nivel
macroeconómico, los 2.000 millones de dólares que le costó a Jordania esta
crisis, lo que venían a representar más del 25% del Producto Nacional Bruto
(PNB) del país.
Las penurias económicas de Jordania trascendieron más allá
de las cifras económicas y su postura favorable a Irak le costó quedarse sin la
ayuda económica de sus vecinos árabes. Las exportaciones jordanas se vinieron
abajo cuando los saudíes impidieron la entrada de plátanos y naranjas
procedentes de Jordania.
Egipto también atravesaba un momento económico de gran
dureza. El país estaba sumido en una de sus quiebras más complicadas, los ingresos
turísticos caían y el empleo era terriblemente precario en sectores como el de
la construcción. De hecho, la verdadera tasa de paro egipcio rondaba el 20%. No
obstante, su participación en la guerra del Golfo se le reconoció descontándole
parte de su deuda.
En Estados Unidos, la guerra pareció dar un cierto impulso a
la economía. La victoria militar en el golfo Pérsico provocó un gran desplome
de los precios del petróleo y los tipos de interés también cayeron, incidiendo
favorablemente en los bienes raíces.
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